Salvador Amenábar

A partir de este año, damos la bienvenida al gran pintor chileno Salvador Amenábar, tenemos la suerte de exponer parte de la obra de este joven artista, ya reconocido como uno de los más importantes de nuestro país.

Inscríbete en nuestras visitas guiadas y conoce la obra de este importante artista nacional.

Su trabajo evoca pasajes de la pintura tradicional, fragmentos de la pintura realista, retazos de la pintura impresionista.

PINTOR REALISTA

Salvador desde niño estaba más interesado en los animales que en la pintura. Después surgen los trazados, las líneas, los colores, las formas.

El mundo eran sólo animales, nos pasábamos en el taller de pintura que tenía mi abuelo en Melipilla, esa imagen del taller me quedó marcada, el olor de los solventes, la salamandra encendida, el campo en pequeñas ventanas que atestaban los muros. Cuando decidí ser pintor cursaba el primer año de arquitectura, la arquitectura me regresó al taller del abuelo y de ahí no pude salir, llevaba medio año en arquitectura”, cuenta Salvador.

Entró a estudiar arte a la Finis Terrae, pero a los dos años congeló. No era lo que andaba buscando. La academia poco académica en su metodología lo aburrió. Se fue a vivir a San Antonio en el año 1995. Se fue de viaje en búsqueda de un maestro y de un oficio. “La escuela de arte no me lo entregaba y eso me desilusionó un poco, quería ser un buen pintor realista. Saber cómo se utilizaban los pinceles, los colores, las formas, quería eso. La escuela no me lo enseñaba, eso me enojaba con ellos y conmigo. Una escuela que tal vez no existía; tal vez sí, nunca la encontré, sólo encontré la mía y ahí me refugié”.